domingo, 4 de marzo de 2012

Sobre el Concepto de Thémis y Dike



Hemos visto en las últimas clases sobre la idea del Mito al Logos, que los griegos empezaron a identificar los conceptos a través de figuras antropomórficas relacionadas con sus dioses. Así por ejemplo el concepto de Justicia - Thémis - se empieza a definir teniendo en cuenta sus origenes y relaciones familiares, así como sus vínculos con sus opositoras. Thémis, es la hija de Urano Rey del Universo y Gaia - diosa de la tierra, y es la esposa de Zeus, el Dios de las dioses, al que aconseja a través de sus Thémistes. Dentro de los thémistes se destaca que se debe participar en la asamblea del ejército, ejercer el derecho de asilo y honrar a los muertos. Estos Thémistes se convierten en Nomoi o en aquellas normas que son absolutas, inmutables e inveteradas - como el derecho natural - que nadie sabe cuándo aparecieron y de las que nadie duda. Por ejemplo cuando Antígona se opone a la orden de Creonte que prohibe enterrar a su hermano Polinices, Antígona le dice que esta yendo contra esta idea de Nomoi que proviene del orden general de todas las cosas.

Volviendo a la Teogonía, o la relación de los dioses con otros dioses de Thémis, se dice en la Odisea y la Iliada de Homero que tuvo una hija Dike, que sería traducida como el derecho subjetivo, o la posibilidad de ejercer la justicia, y que Dike tuvo dos hermanas Eunomía (El Orden), término utilizado luego por Solón para hablar de su concepto de Estado equilibrado y armónico) y Eirene (La Paz). Como pueden ver esta relación entre las relaciones familiares de Thémis ya nos puede aproximar a una definción de Justicia, como aquella que proviene del derecho divino o la infinitud (Su padre es Urano) pero que tiene una relación terrenal (Su madre es Gaia), que se ejerce a través del poder, se necesita coacción (Zeus el esposo es la que la aplica, que podría especularse que con la idea de John Austin sobre que el derecho necesita de un poder soberano que haga coercitivo el derecho). También que tiene como finalidad buscar el orden (Eunomia) y la paz (Eirene) sus otras dos hijas. La justicia también tendría como objetivo otorgar un derecho subjetivo (Dike).

Sobre Dike (Astraea) se ha dicho que es la facultad o la atribución de hacer o no hacer algo. Fue el Poeta Hesíodo quien en la Teogonía, pero especialmente en Los Trabajos y los Días, habló de esta diosa. Hesíodo dijo que Dike tiene tres opositoras: Eris (Que es la pendencia que subvierte el orden. Hacer justicia por su propia mano - los linchamientos por ejemplo), Bía (la fuerza que enfrenta al derecho) e Hybris (la incontinencia que excede los límites del derecho, transformando lo justo en injusto. Hesíodo lo ejemplificaría con el juez corrupto que vendió la decisión de la sucesión de su herencia a su hermano Perses).

La filología de los años cincuenta, imbuida en el giro lingüistico de los usos, ha investigado que el término Dike puede ser interpretado también como "senda" o el camino que sigue cierta gente. William K. C Guthrie en su obra "Los Filósofos Griegos" (Breviarios, Fondo de Cultura Económica, 2005, p. 12 y ss) explica que el término Dike pudo haber sido utilizado por Platón en su sentido originario, para definir lo justo como "a cada quien lo suyo". En este sentido primitivo Guthrie dice lo siguiente:

La palabra que traducimos por "justicia" es dike, de la cual procede el adjetivo dikaios, "justo", y de éste a su vez procede una forma más larga del nombre, dikaiosyne "estado de lo que es justo". Esta última palabra es una de las que emplea con frecuencia Platón en la famosa discusión de la naturaleza de la "justicia" en la República.
Ahora bien: el significado primitivo de dike puede haber sido literalmente camino o senda. Sea o no éste su origen etimológico, lo cierto es que su significado más antiguo en la literatura griega no es otro que el camino que habitualmente sigue la conducta de cierta clase de gente, o el curso normal de la naturaleza. La palabra no implica que sea ése el camino recto ni sugiere la menor idea de obligación. En la Odisea, cuando Penélope recuerda a los criados qué buen amo era Odiseo, dice que nunca hizo ni dijo nada cruel ni altanero, y que no tenía favoritos, "como es la dike de los señores", es decir, como es el camino que suele seguir la conducta de éstos, o su manera habitual de comportarse. Cuando Eumeo el porquerizo agasaja a su amo sin reconocerlo, pide disculpa por la sencillez de las viandas que le ofrece, diciendo: "Poco es lo que ofrezco, pero lo ofrezco con la mejor voluntad, porque tal es la dike de los siervos como yo, que viven siempre con temor". Quiere decir que aquello es normal, lo que debe esperarse. Al describir una enfermedad, el escritor médico Hipócrates dice: "la muerte no sigue a estos síntomas en el curso de la dike", lo cual significa que "no es normal" que la muerte siga a tales síntomas (Odisea, IV, 689 S: XIV, 58s. Hipócrates De volneribus capitis3).
De este sentido sin contenido moral ninguno, y que significa sólo lo que debe esperarse en el curso normal de los acontecimientos, la palabra dikese deslizó fácilmente a significar algo de lo que va implícito en nuestras palabras cuando hablamos de "lo que espera el hombre", o sea, que procederá con decencia, que pagará sus deudas, y así en todo lo demás. Esta transición se produjo tempranamente, y en la poesía de Esquilo, un siglo antes de Platón, Dike aparece ya personificada como el espíritu augusto de la rectitud, sentada en un trono al lado de Zeus. Pero es imposible que el primitivo sentido de la palabra hubiese dejado de colorear la mente de los hombres que la usaban, y que, siendo niños, habían aprendido a leer en Homero. En realidad, persistía una especie de resto petrificado en el uso acusativo, diken, como preposición entre el sentido de "como" o la "manera de".
Como conclusión de los intentos para definir la "justicia" en la República, después de haber sido rechazadas varias definiciones que corresponden más o menos a lo que nosotros expresamos con esta palabra, al fin se aceptó la siguiente: justicia dikaiosyne, el estado del hombre que sigue la dike, no significa otra cosa que "ocuparse de sus propios asuntos", haciendo cada uno lo que debe hacer según el modo como debe hacerlo, sin mezclarse en las maneras de proceder de otras personas ni tratar de hacer por ellas las tareas que les corresponden. ¿Nos parece, quizá, que después de tan larga discusión esto es algo parecido al parto de los montes, que tras formidable estruendo dieron a luz un ratón? Si es así puede resultarnos más interesante si pensamos que lo que hizo Platón fue rechazar los significados de la palabra corrientes en su tiempo y, con un sentido histórico posiblemente inconsciente, volver al significado primitivo. Este significado tenía sus raíces en la distinción de clases de la antigua aristocracia homérica, donde la recta actuación se resumía en que el hombre supiese cuál era su lugar y se atuviese a él estrictamente; y para Platón, que quería fundar una nueva aristocracia, la distinción de clases - basada en la división de funciones claramente definida, y determinada por consideraciones psicológicas; pero distinción de clase, al fin y al cabo- era el principal sostén del Estado".